Publicación bimestral de la Coordinación de Extensión Universitaria

Boletin Cauce

Consumo de fármacos en atletas de alto rendimiento, otra arista del futbol

En el marco del programa Más allá del gol: Jornadas académicas, culturales, deportivas y comunitarias que convocó la Rectoría de la Unidad Xochimilco, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM-X), en colaboración con las tres divisiones académicas, el doctor Fernando Rodríguez Ramos, profesor del departamento de Sistemas Biológicos, habló de la tasa de prevalencia de los grupos farmacológicos en la justa mundialista de 2014 y torneos anteriores: los factores de consumo, los riesgos y beneficios y la falta de evidencia con respecto del uso de los fármacos.

En la conferencia nombrada “La farmacia invisible del campeón. Mundial 2026. El titular de los fármacos en el Mundial”, inaugurada el miércoles 29 de junio por la doctora María Angélica Buendía Espinosa, rectora de la Unidad y directivos divisionales, el QFB Rodríguez Ramos refirió que la carga física y mental extrema a la que se someten los atletas de alto rendimiento son factores que los exponen a sufrir lesiones constantes y a éstas se asocia el uso generalizado de medicamentos para el manejo del dolor.

Explicó que, se observan patrones preocupantes de acuerdo con el monitoreo que, desde 2002, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) hace del uso de medicamentos en sus torneos; principalmente de aquellos que alivian el dolor y reducen la inflamación, llamados AINEs. Indicó que no se descarta el uso de otros fármacos que ayudan a atacar aquellos problemas que afectan el rendimiento de los jugadores.

Refirió que el uso de fármacos entre los deportistas de alto rendimiento es de más del 50 % por lo que resulta imperativo educar desde las categorías formativas a jugadores, personal médico y cuerpo técnico sobre el uso racional.

Rodríguez Ramos hizo una analogía de la alineación de los 11 jugadores con los medicamentos de mayor consumo en la edición mundialista de Brasil 2014. De acuerdo al porcentaje administrado, destacan en la posición del capitán los analgésicos antiinflamatorios con un uso de 59.3 %, entre ellos están el diclofenaco, ibuprofeno, naproxeno, ketoprofeno, celecoxib y aspirina.

En la portería ubicó al tramadol, donde .5 % de los jugadores reportó su uso para dolores severos; este fármaco no está autorizado por la Federación y lo ubica dentro de las sustancias prohibidas por su mecanismo de acción farmacológico y capacidad adictiva.

El QFB precisó que los jugadores que son defensas centrales se exponen a lesiones reiteradas, por lo que es común la aplicación de antiinflamatorio y analgésico de actuación rápida como la betametasona administrada con un uso de 59.6 % y la lidocaína con el 2.6 % y advirtió que, aunque estos fármacos garantizan el desempeño en las justas deportivas, su uso es un riesgo para los jugadores, por tratarse de fármacos que enmascaran las lesiones más severas.

En la posición de lateral derecha ubicó a la orfenadrina, que tiene como función liberar la tensión muscular, reducir la exposición a las lesiones y aporta mayor resistencia. Finalmente, dijo que el esomeprazol juega de lateral izquierdo, su función como protector del daño causado por otros fármacos incentiva la práctica viciosa y el consumo en 8.8 % de los jugadores.