Publicación bimestral de la Coordinación de Extensión Universitaria

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Reflexiones en torno al Mundial de Fútbol 2026 desde la perspectiva académica

La Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana invitó a reflexionar sobre el Mundial de Fútbol 2026 desde la perspectiva académica. Este esfuerzo colaborativo entre la rectoría de la Unidad Xochimilco, a cargo de la doctora María Angélica Buendía Espinosa, las tres divisiones académicas y la comunidad estudiantil, a través de los representantes colegiados; se materializó con las Jornadas académicas, culturales, deportivas y comunitarias “Más allá del gol”.

La División de Ciencias Sociales y Humanidades a través del Departamento de Política y Cultura, tuvo su primera aparición en este ciclo con la mesa “¿La pelota no se mancha? Fútbol y relaciones internacionales”, en la que especialistas en relaciones internacionales situaron diversas aristas del balompié.

El maestro en Relaciones Internacionales Guillermo Ayala Alanís, egresado de Comunicación Social de esta unidad académica sugirió que la connotación “la pelota se mancha”, generalmente remite a la idea de corrupción, política y negocios; sin embargo, el término “manchar” también debería sugerir salpicar y esparcir, lo que en el contexto mundialista se puede traducir en oportunidades.

El doctorante en Ciencias Sociales con especialidad en Relaciones Internacionales señaló, desde esta perspectiva, que el Mundial es una ventana para los países periféricos debutantes, que rara vez ocupan los titulares internacionales, pues les permite exhibirse ante millones de personas, un fenómeno que se conoce como soft power o la capacidad amigable de influir en otros países, mediante la atracción, la cultura, la imagen y el deporte.

El periodista, con 19 años de trayectoria en prensa escrita y medios audiovisuales, aseguró que para los países debutantes en el Mundial -–Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán–, el fútbol se convierte en una herramienta de visibilidad, prestigio, proyección internacional y posicionamiento global. La pelota entonces cobra un sentido económico, difícil de conseguir en otro foro.

La maestra Larissa Salas Duarte, ayudante de la coordinación de la maestría en Relaciones Internacionales de la UAM-X en su ponencia “Patrimonio en juego. El INAH y la diplomacia cultural y deportiva en la camiseta de la selección mexicana para el Mundial 2026”, expuso la mercantilización de los símbolos nacionales a manos de la Federación Mexicana de Fútbol.

Sostuvo que, a través de las iconografías en las camisetas del equipo mexicano, la FIFA ha construido una narrativa visual de la mexicanidad, basada principalmente en símbolos mexicas que resultan fácilmente reconocibles y comercializables en el mercado global. Aprovechando el vínculo de nacionalismo en el deporte con el de Estado nación, la FIFA asume el papel de actor diplomático y promotor de la imagen de México en el exterior.

Expuso que la publicación de la cadena ESPN, reveló un acuerdo firmado el 7 de abril de 2025, en el que el INAH autoriza a la marca deportiva Adidas el uso, reproducción y comercialización de elementos mexicanos como la piedra del sol, esto a cambio de un pago al gobierno mexicano por $41,265 pesos, una cantidad fácilmente recuperable con la venta de 20 playeras, considerando que el costo unitario es de $2,000 pesos.

Esta información desprende varios cuestionamientos para la reflexión. ¿cuál es el valor patrimonial cultural de los mexicanos?, ¿cuánto dinero va a obtener Adidas por la reproducción de los símbolos identitarios mexicanos?, ¿cuánto de esas ganancias se queda el Estado mexicano?, ¿Las ganancias impactarán en los ámbitos diplomáticos, públicos, culturales o deportivos de México?

El maestro Josué Efraín Herrera Orea, doctorante en Ciencias Sociales con especialidad en Relaciones internacionales y miembro del seminario Nuevas Diplomacias presentó la ponencia “¿Otro mundial es posible? Una mirada a la diplomacia deportiva de los grupos subalternos, para referirse a los torneos alternativos que sirven como contravitrina a la Copa Mundial y como plataforma diplomática para minorías heterogéneas que luchan por derechos y reconocimientos.

El docente de la Licenciatura en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional Rosario Castellanos sustentó la investigación en curso con el concepto de liminalidad, más precisamente, la geopolítica liminal; es decir, el estado transitorio o lo que sucede en el umbral entre lo estatal y lo no estatal. Esta noción, explicó, permite examinar la espacialidad de la diplomacia en términos de “desubicación” de los actores subalternos liminales y la construcción de espacios transformadores.

El estudioso en relaciones internacionales, industrias culturales y nuevas diplomacias; concluyó su intervención con dos reflexiones: el deporte moderno en manos de las oligarquías, dueñas de las industrias culturales, puede ser utilizado y resignificado para darle cauce a los objetivos de los grupos subalternos, y la diplomacia deportiva sirve como posibilidad de reconocimiento a grupos subalternos a través de un acto performativo como lo puede ser un juego de fútbol.

El maestro Otto Ulrike Amilcar Becerril, profesor del Centro de Estudios de Asia y África, de El Colegio de México, con la presentación “Tarjeta roja para Israel. El genocidio en Gaza y la envestida en contra de la cultura deportiva palestina”, estableció la importancia de la cultura deportiva y emitió algunos comentarios en torno a la campaña genocida en Gaza.

Sostuvo que la embestida de Israel, en contra de la destrucción material e inmaterial de la cultura palestina se inscribe en una lógica más allá del genocidio, pues forzar el desplazamiento social humano mediante las llamadas órdenes de evacuación, destruir la infraestructura pública, asesinar a periodistas y personal médico, fomentar la fragmentación social y la devastación cultural, tanto de bienes materiales como de recursos humanos, implica la aniquilación social y cultural.

Las aseveraciones del doctorante en Estudios de Asia y África, con especialidad en Medio Oriente, se sostienen en la lógica sionista de “demoler para construir”, del periodista y escritor austrohúngaro Theodor Herzl (fundador del sionismo moderno). Es así que cobra sentido el ataque del 7 de octubre que devastó el campo que albergaba alrededor de 58 clubes deportivos y con ello 120 años de historia deportiva de Palestina y el resto de la región del mundo árabe.

“Masacrar la cultura deportiva implica erradicar los saberes, valores, hábitos y conductas transmitidos en un ambiente deportivo producto de una serie de procesos históricos, sociales, simbólicos, institucionales y materiales que estructuran, dan sentido y reproducen prácticas deportivas en un contexto espacio temporal determinado, señaló el profesor del Centro de Estudios del Deporte de la UNAM especialista en temas de historia y la sociología del deporte.

El también ex entrenador del equipo de fútbol americano Pumas en los periodos 2007 y 2018, condenó la complicidad de la FIFA con el proyecto colonial encabezado por el presidente estadounidense Donald Trump para la destrucción del tejido social y el desarrollo institucional a través de la ruptura de los valores, normas, símbolos y costumbres que se producen, transmiten, y se disputan en torno al deporte.