Reportera: Isela Guerrero Osorio
La propuesta de organizar recorridos a los distintos laboratorios de investigación con los que cuenta la UAM Xochimilco ha resultado ser una experiencia enriquecedora para los asistentes: estudiantes de Economía, Biología, Planeación Territorial y Arquitectura, entre otras licenciaturas. El objetivo principal es “que los estudiantes conozcan los lugares dentro de su casa de estudios donde se genera el conocimiento y que sean los mismos alumnos quienes expliquen cómo lo construyen”.
En esta ocasión tocó el turno de visitar el Laboratorio de Edafología. Se describió como el espacio especializado para el análisis físico de los suelos. La biología establece que los suelos son sistemas con entradas y salidas de energía, compuesto de materiales y que se transforman; un sistema complejo y heterogéneo. De hecho, la vida en la Tierra se debe a la presencia de suelos, arcillas que sirven para crear la vida orgánica. En tan sólo dos metros se concentran los suelos que nos alimentan y dan vida.

Se explicó que en este laboratorio se estudian los suelos en cuanto a su textura, estructura, densidad, porosidad y color. También, la composición química de las muestras para medir el pH, la salinidad, materia orgánica, la capacidad de intercambio catiónico, sus nutrientes y micronutrientes, así como su fertilidad y nutrición vegetal, apoyando a la agricultura a elegir las mejores formas de aumentar la productividad. En este laboratorio se hacen estudios biológicos de muestras de suelo, sedimento y tejido vegetal; también se identifican metales pesados y compuestos contaminantes.
Los responsables de este laboratorio, el doctor Gilberto Vela y las doctoras Judith Castellanos y Angélica Jiménez, saben lo fundamental que es la Edafología para la agricultura sostenible, la investigación científica, el ordenamiento territorial y la restauración de ecosistemas, enfocando las investigaciones a la toma de decisiones basadas en datos técnicos, así como científicos, con ayuda de un equipo de estudiantes y académicos apoyados del instrumental de laboratorio como espectrofotómetros, potenciómetros, molinos y equipos de muestreo de campo, siguiendo las enseñanzas del doctor Gilberto Vela de recolectar suelo de Xochimilco, Chalco y Tláhuac.

Asimismo se habló de la importancia del quehacer de los biólogos y su papel como divulgadores; comunicadores de la ciencia en temas como la manera en la que se construye la biocostra de los suelos, cuántos años tarda y el tiempo que se requiere para rehabilitar un suelo después de haberlo dañado. Sobre micología o cómo los agricultores saben qué se puede sembrar en tan sólo 30 centímetros de suelo fértil, y que para formar dos centímetros de suelo se requieren de 500, 800 o mil años.
De esta manera, estudiantes de distintos módulos como Ecología o Micología dieron información sobre los suelos, un increíble sistema biológico, donde disciplinas como la Biología, la Economía y la Planeación Territorial se entrelazan para entender su relevancia como un ente vivo, en el que cada acción humana o climática causa un impacto en el entorno, creando conciencia en los asistentes a este recorrido, sobre la urgencia de conservar, así como tratar con respeto el suelo que nos sostiene y da vida.















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