Cauce

Publicación bimestral de la Coordinación de Extensión Universitaria

Boletin Cauce Cauce en línea

En camino al cambio educativo: hacia una transformación de flexibilidad positiva

Mtro. Óscar Fernando Contreras Ibáñez
Jefe de la Oficina de Tecnología e Innovación Educativa
Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco

Este artículo está dedicado a Bety García Fernández y al ejemplo que nos lega en Xochimilco

“¿Os privaron de la primavera entonces?”
“Sí, aquel año me privaron de la primavera, y de muchas cosas más,
pero yo había florecido igualmente, me había llevado la primavera conmigo
y nadie nunca más habría podido quitármela.”
ALESSANDRO FREZZA

Ideas que importan

Hace casi 25 años vio la luz El cambio educativo, de Michae G. Fullan y Suzanne Stiegelbauer, una obra de tantas que han observado con detenimiento el signo de los tiempos y su vertiginosidad a veces inescrutable, más aún cuando uno está inmerso en los cambios de todo tipo, tamaño y tiempo, pero sobre todo los cambios invisibles encubiertos en la cotidianidad, aquellos en donde radica la vida misma en su trascendencia seminal.
En este análisis, abordaremos aspectos relativos a las maneras en que puede significarse y entenderse el cambio en las estructuras educativas que resultan de una actualidad tan pasmosa a propósito del tiempo transpandémico que estamos viviendo: lo mismo si se piensa en una institución, como en un sistema; tanto en un aula en donde se considera la complejidad de actores, momentos, procesos, factores, objetividades y subjetividades, como en individuos, partes de una sociedad o comunidades dentro de las instituciones de educación, sobre los que vale la pena detenerse y pensar del mismo modo en que pensamos al alzar la mirada en toda lectura que requiere análisis.
“Lo esencial del cambio es la forma en que los individuos se enfrentan a esta realidad”: como tal es ahora, al inicio de un trimestre en el que se termina oficialmente el Proyecto Emergente de Enseñanza Remota (PEER) y se propone el Programa de Transición de Enseñanza en Modalidad Mixta (PROTEMM). Este programa se plantea como una forma institucional de orientar las acciones y las decisiones con base en las experiencias, los análisis pero las bases institucionales del modelo UAM, a través de la implementación de una estrategia, traduciendo las decisiones al escenario del aprendizaje para el profesorado y los programas curriculares.
Todo lo anterior y, como todo ajuste, dentro del cambio podrá sumar a la inquietud, la incomodidad, la incertidumbre que y a este propósito establecía Schón (1971) —citado por Fulan y Stiegelbauer— pues ante los “cambios reales se implica

el atravesar las zonas de incertidumbre, e incluso confrontar más información de la que se puede manejar.”

En términos de lo que el pRoTeMM puede significar es muy importante, conforme a lo que señalan Fulan y Stiegelbauer, el hecho de que inevitablemente nuestros recursos profesionales, nuestra experiencia y conocimiento, los recursos personales y colectivos, así como nuestras habilidades blandas, resultan significativas, pero sobre el apoyo de las herramientas de las que podemos echar mano: las Tecnologías (¡y metodologías!) de Información Comunicación Conocimiento para el Aprendizaje Digital (TICCAD).
Se trata de orientar el significado de este tiempo, de estas circunstancias, a la luz de lo que mejor podemos ofrecer como institución desde las mejores posturas posibles: que en definitiva no serán las reaccionarias, las negacionistas o las sectarias, sino por el contrario, las que mejor sepan leer el signo de los tiempos ya no para el inicio de una gestión, sino para el proyecto de comunidad, de institución, de profesionistas, ciudadanas y ciudadanos en las sociedades que queremos construir y legar.
Por su parte, la flexibilidad que propone el PROTEMM en la educación es una categoría que cuenta con décadas en su estudio, en Flexible Learning in a Digital World, Experiences and Expectations, un estudio concienzudo de hace 20 años que ofrece riquísimas lecciones prácticas para aplicación en el aula; Betty Collis y Jef Moonen ofrecen una revisión del tema que junto al cambio educativo como categoría viene como anillo al dedo: establecen cuatro niveles o dimensiones comprendidas como componentes clave para el aprendizaje flexible en la educación superior, a saber: la institución, la implementación, la pedagogía y la tecnología, aspectos todos ellos que se pueden estudiar y referir para ser aplicados en orden enunciado o en el inverso.

Ideas que importan

Ideas que importan

En su acepción constructivista, el Sistema Modular cuenta entre otras cualidades transversales con un componente de flexibilidad intrínseca, no siempre del todo visible en su estructura patente, pero siempre reconocida por quienes han profundizado en su estudio. En ello tiene que ver tanto la dislocación del centro de atención y la direccionalidad pedagógica como las interacciones para la redimensión del docente, quien más que un guía es un facilitador y motivador a nivel horizontal: esto restituye el tejido de la comunicación hacia la construcción de oportunidades y alternativas en las que las decisiones se construyen en el colectivo y pueden abarcar los qué, los cómo y los cuándo pero, sobre todo y en este momento, los dónde, en el acto educativo.
El aprendizaje flexible es un desplazamiento que trasciende la situación ordinaria de la educación tradicional, vertical, conservadora, en la cual las decisiones clave acerca de las dimensiones de aprendizaje se realizan, ya sea por el profesorado o la institución hacia una situación en la que el o la aprendiz, el alumnado, obtienen un rango de opciones de las cuales elegir respecto de estas dimensiones clave.
No hay enseñanza sin aprendizaje, dice Paulo Freire en su Pedagogía de la autonomía, un texto que ensalza la búsqueda de la liberación por medios que no desdeñan en absoluto lo nuevo, porque reconoce que las herramientas son sólo muestras de civilización cuando conducen a la liberación, al desenvolvimiento humano, a través del desarrollo de procesos cognitivos superiores. No en balde coincide en ello con Lev Vigotsky en los fundamentos de su teoría sociocultural, más aún cuando reconoce al lenguaje como la herramienta por antonomasia de la educación y la culturización. No es una casualidad que una parte sustancial que sostiene y constituye las TICCAD sea sostenida sobre la base en de las necesidades de comunicación humanas.
Hoy, a casi cinco décadas de la fundación de la UAM, estamos en un periodo que demanda una gran reflexión y acción colectiva, así como una gran capacidad de ofrecer respuestas rápidas a mediano y largo plazo.

Materia de una estrategia maestra será mirar analíticamente nuestros orígenes y refrendar nuestros fundamentos éticos, sociales, académicos científicos y cultura- les para emprender con espíritu colectivo y ánimo frente a las pérdidas por lo que atrás tuvo que quedarse de forma irremediable. La invitación para discutir y construir el futuro de lo que será PROTEMM pero de lo que será la UAM está hecha.
Todo cambio es un fin y un inicio en sí mismo, y supone hacer de ello un proceso seminal de renovación y entusiasta en el mejor de los casos: nuestra oportunidad ahora es construir nuestro camino de oportunidades.

Referencias bibliográficas
Fullan, Michael G. y Suzanne Stiegelbauer (1997). El cambio educativo: Guía de planeación para maestros. México, Trillas.
Collis, Betty y Jef Moonen (2001). Flexible Learning in a Digital World, Experiences and Expectations. EUA, Koogan Page Limited.

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