Marx, vigente para explicar la desigualdad y las crisis del capitalismo
Reportera: Isela Guerrero Osorio
Con el propósito de reflexionar sobre la actualidad del pensamiento de Karl Marx, el Departamento de Producción Económica, de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco (UAM-X), organizó la conferencia “Marx y la crítica de la economía política: Conceptos fundamentales para su comprensión”, principalmente dirigida a estudiantes del cuarto trimestre de la licenciatura en Economía. La ponencia se realizó en el auditorio Francisco Javier Mina, y estuvo a cargo del doctor Iván Cortés Torres, profesor-investigador de la UAM Iztapalapa, y fue moderada por el doctor Federico Nastasi.
Durante la presentación, Nastasi destacó la trayectoria académica del conferencista y su especialización en el pensamiento marxista, subrayando que la sesión abordaría la vigencia empírica de las categorías desarrolladas por Marx para comprender la realidad económica contemporánea.

El doctor Cortés Torres expuso que la riqueza mundial se concentra cada vez más en un reducido grupo de multimillonarios, 2 mil multimillonarios concentran más riqueza que miles de millones de personas. Persisten la pobreza, la inseguridad alimentaria y la desigualdad. Con datos de la Oxfam, la ONU, el FMI y Forbes, sostuvo que problemas como el hambre, el desempleo, el cambio climático y las crisis económicas responden a causas estructurales del sistema capitalista.
En ese contexto, sostuvo que la obra de Karl Marx continúa siendo una herramienta vigente para analizar dichas contradicciones, al haber desarrollado un método orientado a descubrir las leyes que rigen el funcionamiento del capitalismo. Explicó que el autor alemán buscó ir más allá de las apariencias mediante el materialismo histórico-dialéctico, enfoque que permite identificar las causas profundas de los fenómenos económicos y sociales.

El conferencista realizó un recorrido por la trayectoria intelectual de Marx, desde sus primeros escritos hasta El capital, obra que calificó como el eje de su análisis sobre el proceso de producción capitalista. Asimismo, recomendó a los estudiantes revisar textos como La ideología alemana, El Manifiesto Comunista y conceptos como salario, precio y ganancia para comprender la evolución de su pensamiento.
Finalmente, explicó que el materialismo histórico-dialéctico parte de la idea de que las sociedades se encuentran en constante transformación debido a sus contradicciones internas. Entre ellas, destacó la lucha de clases como el principal motor del cambio histórico, al enfrentar a quienes poseen los medios de producción con quienes únicamente cuentan con su fuerza de trabajo, una dinámica que, afirmó, sigue siendo fundamental para interpretar la economía contemporánea.

“Karl Marx plantea que el materialismo histórico dialéctico es el método para comprender el desarrollo de la sociedad. Este enfoque sostiene que las contradicciones presentes en la realidad material impulsan el cambio histórico y explican la transformación de las relaciones sociales”.
De acuerdo con Marx, la materia, todo aquello que ocupa un lugar en el espacio, está en constante movimiento y evolución. Los seres humanos dependen de condiciones materiales, como el acceso a alimentos y medios de subsistencia para sobrevivir. Estas condiciones cambian con el tiempo y determinan la organización de las sociedades.

El filósofo sostiene que la forma en que una sociedad produce y garantiza su reproducción material condiciona su vida política, social e ideológica. En este sentido, afirma que “no es la conciencia la que determina el ser social, sino es el ser social lo que determina su conciencia”. Por ello, las desigualdades sociales responden principalmente a las condiciones materiales y no al mérito individual.
Marx critica la idea de la meritocracia al considerar que las oportunidades están condicionadas por la posición económica y social de origen. Desde su perspectiva, “la pobreza no es resultado de la falta de esfuerzo, sino de una estructura económica basada en la propiedad desigual de los medios de producción integrados por las fuerzas productivas, las relaciones sociales de producción, la división del trabajo y las formas de propiedad”. De esta estructura surgen las clases sociales y las instituciones políticas, jurídicas e ideológicas, conocidas como superestructura.

El investigador concluyó explicando que, en el capitalismo, la mercancía constituye la unidad básica de la economía. Cada mercancía posee un valor de uso, relacionado con su utilidad, y un valor de cambio, determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirla. El dinero funciona como equivalente general que facilita el intercambio. También citó el concepto de plusvalía, producto del valor generado por los trabajadores que excede el salario que reciben. “Desde esta perspectiva, en la actualidad el trabajo constituye el motor de la economía capitalista, mientras que las relaciones de producción siguen generando condiciones de explotación y subordinación laboral”, enfatizó.







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