Reportera: Isela Guerrero Osorio
Con motivo del centenario del inicio de la Guerra Cristera, especialistas en Historia participaron durante dos días en un ciclo de conferencias y mesas de análisis realizado en el Auditorio Catalina Eibenschutz, denominado la Guerra Cristera: Un siglo de memoria y reflexión en México. En esta actividad, organizada por la División de CSH y el comité organizador del Departamento de Política y Cultura, integrado por las doctoras María Gabriela Aguirre Cristiani, Elmy Lemus Soriano y Marcela Mijares Lara, se reflexionó sobre las causas, el desarrollo y las consecuencias de uno de los conflictos más significativos del México posrevolucionario.
La Guerra Cristera, también conocida como “Cristiada”, fue un enfrentamiento armado que tuvo lugar entre 1926 y 1929, entre el gobierno mexicano y grupos de católicos que rechazaban las políticas anticlericales impulsadas por el presidente Plutarco Elías Calles. Entre ellas, destacó la llamada “Ley Calles”, que restringió la participación y la influencia de la Iglesia católica en la vida pública.

Los especialistas recordaron que el conflicto tuvo antecedentes en la Constitución de 1917, la cual limitó los derechos de las iglesias, prohibió la participación política del clero y restringió el culto fuera de los templos. Asimismo, mencionaron el atentado contra la imagen de la Virgen de Guadalupe en 1921, hecho que fortaleció entre muchos creyentes la idea de defender su fe frente a las medidas gubernamentales.
Durante la mesa “La visión regional de la Guerra Cristera”, los participantes coincidieron en que el movimiento se manifestó de manera distinta en cada entidad donde tuvo presencia, en algunos mediante el levantamiento armado y otras más pacíficas. El historiador Francisco Savarino, de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, destacó la participación de obispos, organizaciones católicas como los Caballeros de Colón y sectores de mujeres influyentes en estados como Michoacán y Chihuahua.

Por su parte, Elizabeth Cejudo Ramos, de la Universidad de Sonora, subrayó el papel de las mujeres católicas en los procesos de resistencia. Señaló que su participación como voceras permitió generar espacios de ciudadanía y acción política, articulando un discurso que defendía la libertad religiosa sin rechazar los principios de la Revolución.
El investigador Juan José Ponce, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), explicó que en Michoacán y Jalisco diversos grupos como los “Caballeros de Colón” organizaron protestas contra la legislación anticlerical mediante campañas de difusión, expresiones públicas de duelo y boicots económicos.

La Guerra Cristera concluyó en 1929 con los llamados “arreglos” entre el gobierno y la Iglesia, acuerdos que permitieron la reapertura de templos y la amnistía para los combatientes que depusieran las armas, aunque sin modificar el marco legal vigente.
Durante las seis mesas, especialistas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, UAM Azcapotzalco, UAM Xochimilco, UACM, CIESAS y Universidad de Guadalajara, entre otras instituciones, expusieron temas como la campaña presidencial de Plutarco Elías Calles, antecedente del conflicto religioso, dimensiones, actores y proyectos en disputa, balance historiográfico, visión regional del conflicto y la Guerra Cristera a través de sus imágenes.

Al cierre de las jornadas, los especialistas coincidieron en que, “pese a la violencia que caracterizó al conflicto, sus repercusiones contribuyeron a la construcción de nuevas formas de participación ciudadana y al proceso de democratización del país”.











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