Reportera: Isela Guerrero Osorio
En la Sala de Consejo Académico, de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco (UAM-X), se realizó el 2º Coloquio de Bioética en el marco de la Primera Sesión Ordinaria del Consejo que conforma la Comisión de Bioética de la Ciudad de México (CDMX).
Cabe destacar que la Comisión de Bioética de la CDMX es una instancia honorífica, técnico-consultiva y propositiva adscrita a la Subsecretaría de Salud de esta ciudad. Fue reconocida el 26 de enero de 2016 y creada el 13 de octubre de 2022 y mantiene la finalidad de promover la creación de una cultura bioética en hospitales, centros de salud y poner en la mesa de debate los temas en torno a la salud, implementar normas éticas para la atención, desarrollar investigación con base en el respeto a la justicia, los derechos y la dignidad humana, asimismo elabora propuestas sobre políticas públicas en el tema de bioética.

Una vez instalado el total de integrantes del Consejo de Bioética, se inauguró formalmente el coloquio con la primera de dos conferencias que llevaron el tema central, Ética de la salud: delimitación conceptual. La primera participación estuvo a cargo del doctor en Ciencias en Epidemiología (UNAM), Sergio López Montero. El también especialista en Medicina Comunitaria (SSA) y profesor-investigador en la maestría en Medicina Social y del doctorado en Ciencias en Salud Colectiva de la UAM Xochimilco, comentó que uno de los problemas conceptuales de este tema es la dificultad para entretejer la ética con la bioética.
Señaló que la Ética es una norma que se lleva a la práctica con más de 24 siglos de desarrollo filosófico, pero prevalecen saltos en cuanto a su definición. Por su parte, el concepto de Bioética tiene aproximadamente 80 años de evolución, en los que se incluye, por un lado, la biomedicina y, por el otro, se encuentran los campos relacionados con la salud pública, la medicina social y la sociología médica; distinguió dos enfoques de abordaje que se pueden hacer en el análisis: relación médico paciente y la salud social.

Asimismo, mencionó que, en un acercamiento epistémico a estos aspectos, se complica el panorama al tratar de entender lo que implica “un cuerpo enfermo” en donde intervienen los avances de la medicina clínica. En este rubro se abre el estudio de la medicina colectiva y la antropología de la salud, por citar algunas ramas donde intervienen los acercamientos conceptuales mediante las escuelas filosóficas, personalismo, utilitarismo, igualitarismo y universalismo, entre otros, que bajo la discusión sobre los códigos conceptuales referentes a los cuerpos permiten que la ética, aplicada a la salud, se base en determinados principios, normas morales, así como políticas públicas que guíen la práctica de los investigadores, tanto como de los profesionales sanitarios en la reflexión sobre la importancia de la ética de la salud. Dijo que a la Comisión de Bioética la rige el principio de colocar a la salud como un derecho frente a la idea de la salud como mercancía, con el objetivo de asegurar el bienestar, dignidad y derechos de la población.

Indicó que la bioética dirigida a la toma de decisiones se ve envuelta en dilemas éticos en los que metodológicamente recomienda, primero, identificar la problemática, analizar los valores encontrados, observar los implicados, opciones posibles de solución, quiénes toman las decisiones y la presentación de argumentos.
La segunda exposición estuvo a cargo del actual secretario técnico de la Comisión de Bioética de la CDMX, el doctor David Benítez Valladares, quien, al hablar de ética y moral en la salud planteó los conceptos, al explicar que la moral es lo que debemos hacer por medio de un sistema coherente y autoexplicativo de creencias, valores y conductas determinadas histórica y socialmente, creencias religiosas y políticas. Definió la ética como la rama de la filosofía que reflexiona respecto a los distintos actos humanos donde la capacidad de cada persona es la que interviene para hacer conjeturas del por qué debemos actuar de determinada forma.

También comentó cómo se conforma la infraestructura institucional de bioética en México y destacó los acuerdos que hay en este tema a nivel nacional, estatal y local para ahondar en la bioética hegemónica que lleva a los investigadores a la discusión y crítica sobre la ética de la salud, anteponiendo aspectos de la sociedad como multiculturalidad, enfoque de género, laicidad, justicia social, pobreza y desigualdades estructurales desde una visión de bioética latinoamericana que permita situar a la salud pública y colectiva tanto dentro de las prácticas políticas, como económicas dentro de las investigaciones académicas, así mismo dentro de las instituciones públicas. Comentó que dichos aspectos son ejes temáticos en el Diplomado en Ética de la Salud de la CDMX, del cual es precursor, diseñado para capacitar a profesionales en la toma de decisiones clínicas y el manejo de dilemas éticos.










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